El regreso de la calma

El otoño tiene una manera especial de invitarnos a bajar el ritmo. Después de los meses de verano, Palma recupera poco a poco su cadencia habitual y aparece una oportunidad perfecta para hacer una pausa, respirar y volver a conectar con uno mismo. En Can Bordoy Grand House & Garden, esta transición se convierte en una experiencia de bienestar entre jardines, tratamientos de belleza y momentos de calma.
Ubicado en el corazón del casco histórico de Palma, el hotel propone una forma diferente de vivir una escapada relax en Mallorca en septiembre: sin prisas, sin necesidad de alejarse de la ciudad y con el bienestar como hilo conductor.
Una escapada pensada para el reencuentro con uno mismo
Hay momentos del año en los que desconectar no significa ir más lejos, sino encontrar un lugar donde todo invite a parar. Can Bordoy reúne precisamente ese escenario: una casa histórica en el centro de Palma, un jardín privado y una propuesta de bienestar pensada para disfrutar de la isla desde otro ritmo.
El resultado es una experiencia que combina descanso, movimiento y cuidado personal. Una alternativa para quienes buscan una desconexión en Palma centro y quieren disfrutar de unos días dedicados a recuperar la calma.
Un spa para recuperar el equilibrio
El spa de Can Bordoy incorpora experiencias de Omorovicza, firma de cosmética de lujo de origen húngaro cuya filosofía está vinculada a la tradición termal de Budapest. Entre sus propuestas se encuentran rituales diseñados en exclusiva por Omorovicza para el spa de Can Bordoy, en los que se utilizan algunos de los productos más característicos de la firma, entre ellos los barros extraídos del lago termal de Hévíz, conocidos por sus propiedades remineralizantes y revitalizantes para la piel.
Además de las experiencias de Omorovicza, Can Bordoy también cuenta con productos de SCENS, una firma de cosmética vegana de alta gama, dentro de su propuesta de bienestar.
El spa cuenta con dos cabinas de tratamiento, una de ellas para parejas, y con una zona de tratamientos al aire libre situada bajo una pérgola en el jardín privado del hotel. Una propuesta para quienes buscan un spa boutique en Palma y quieren incorporar el cuidado personal a unos días de descanso.
El jardín como refugio
Uno de los grandes espacios de Can Bordoy es su jardín privado, el más grande del casco histórico de Palma. Un lugar donde la vegetación y la tranquilidad crean un escenario perfecto para disfrutar de una pausa en plena ciudad.
En este entorno se encuentra también la piscina climatizada al aire libre, disponible durante todo el año. Un espacio para prolongar la sensación de descanso y disfrutar de Can Bordoy desde una perspectiva más pausada.
Esta combinación de jardín, privacidad, historia y bienestar convierte al hotel en una opción singular para quienes buscan un jardín boutique en Palma o una casa histórica con spa en Mallorca.
Volver a encontrar el propio ritmo
Septiembre puede ser mucho más que el regreso a la rutina. Puede ser también el momento de recuperar el propio ritmo, dedicar tiempo al cuerpo y encontrar espacios para la calma.
En Can Bordoy, el bienestar se integra en la estancia de una manera natural: una sesión de yoga, un tratamiento, un baño en la piscina climatizada, un paseo por el jardín o simplemente unos minutos de silencio pueden convertirse en pequeños rituales para volver a conectar con uno mismo.
Si septiembre te invita a parar, Can Bordoy te espera en el corazón de Palma para vivir unos días de descanso, bienestar y desconexión. Descubre otra manera de disfrutar de Mallorca y regálate el tiempo para volver a ti.

